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lunes, 11 de julio de 2011

Despedida


Mi corazón se abrió a ti, te entregué mi mente, mis pensamientos y mis sueños. Por mucho tiempo te sentí parte de mi, como ese motor que me impulsaba a alcanzar lo inalcanzable, como esa llama de ilusión y de alegría que proviene de uno mismo pero es capaz de iluminar al otro.

Vi un horizonte despejado y a lo lejos una luz que iluminaba tu figura, una luz que guiaba a nuestras almas a seguir el mismo camino, el camino del amor, de la comprensión, del ser y estar.

Olvidé que no puedo mandar en otro corazón, que mi halo de luz y de alegría no pueden iluminar a fuerza a otro ser, no puedo contagiar mi felicidad a alguien que la busca en otros horizontes, en otros seres. Olvidé que para ser amado no bastan solo las palabras sino las acciones, no solo la ilusión sino los hechos, no solo oír sino escuchar, no solo pensar sino creer.

Imaginé a mi paraíso y creí en él, la imaginé a mi lado y la pensé ahí. Hoy me voy sin resignarme, con un dolor en el alma, en el corazón. Iré en busca de esa felicidad, como aquel que decide salir a una aventura, llevando como único equipaje su gran corazón y aquel mapa llamado ilusión que me permitirá encontrarla. 

Manuel

domingo, 3 de julio de 2011

Distancias


Hablar de distancias en cualquier tiempo siempre ha sido relativo. Ahora con la tecnología es mas sencillo, sin embargo siempre ha sido el amor y el cariño quienes han hecho posible poder sortearla.

Las distancias son pequeñas cuando las ilusiones son grandes, y aún en la lejanía, con cielos tan distintos, tan diferentes, estos no dejan de ser azules, no dejan de enviar su brisa, ese viento que empuja a encontrarse a los seres sin importar cual lejanos están. Podrán atravesarse  nubes en el camino, quizá tormentas, pero siempre habrá un destino.

Al cerrar los ojos puedo imaginar el camino que me lleva a recortar distancias, siguiendo la pequeña línea llamada firmamento, recorrer su camino, guiándome en los días por la luz del Sol, mientras que en las noches, son las estrellas las que marcan mi senda. Y cuento cada estrella, porque serán los abrazos y besos que entregue en esa cercanía llamada distancia.

Imaginar los gestos y expresiones es parte de ese encanto, de esa magia. La luz que irradia una sonrisa es la brújula que necesita mi ser para llegar a su destino, al menos con mi imaginación sin importar distancias, sin importar obstáculos.

Mando un abrazo a la distancia a aquellos seres que están ahí, para que sepan que no hay lejanía cuando un par de brazos y unos labios, abrazan y besan a los seres lejanos unidos por un mismo corazón.

Manuel